El marcapasos es un dispositivo electrónico implantado en pacientes que sufren trastornos del ritmo cardíaco, como la bradicardia o los bloqueos auriculoventriculares. El objetivo de este es mantener una frecuencia cardíaca adecuada en cada caso. Las indicaciones más comunes incluyen el síndrome del seno enfermo y bloqueos de alto grado. Existen marcapasos unicamerales, bicamerales y biventriculares, que se implantan dependiendo de las necesidades clínicas del paciente.
La implantación se realiza mediante una intervención mínimamente invasiva, con acceso venoso subclavio o cefálico. Tras la colocación del marcapasos, es esencial vigilar al paciente para detectar posibles complicaciones como el desplazamiento de electrodos y realizar una serie de controles post implante para detectar otras complicaciones como infecciones, neumotórax etc. Los cuidados postoperatorios incluyen la vigilancia activa del paciente, la restricción del movimiento del brazo afectado y la educación al paciente sobre signos de alarma a tener en cuenta.
El seguimiento de estos pacientes se realiza periódicamente para controlar la batería, los umbrales de estimulación y el funcionamiento del dispositivo. Los pacientes portadores de marcapasos deben tener precaución con fuentes de interferencia electromagnética y adaptar sus actividades físicas según algunas recomendaciones médicas. Aunque la mayoría de los pacientes puede llevar una vida normal, es importante el apoyo psicológico, ya que se puede producir un impacto emocional tras el implante del dispositivo.
El manejo del paciente con marcapasos requiere un enfoque integral que combine la atención técnica, la educación continua y el apoyo emocional para garantizar el bienestar del paciente y su seguridad a largo plazo.
A pacemaker is an electronic device implanted in patients with cardiac rhythm disorders such as bradycardia or atrioventricular blocks. Its primary goal is to maintain an adequate heart rate according to each patient’s needs. The most common indications include sick sinus syndrome and high-grade blocks. There are single-chamber, dual-chamber, and biventricular pacemakers, which are implanted based on the patient’s clinical requirements.
The implantation procedure is minimally invasive, typically performed via subclavian or cephalic venous access. After pacemaker placement, close monitoring is essential to detect potential complications such as lead displacement. Post-implant follow-up includes monitoring for infections, pneumothorax, and other possible issues. Postoperative care involves active patient surveillance, restriction of movement in the affected arm, and patient education about warning signs.
Regular follow-up is required to check battery status, stimulation thresholds, and device functionality. Patients with pacemakers should avoid sources of electromagnetic interference and adjust physical activities according to medical recommendations. Although most patients can lead a normal life, psychological support is important due to the potential emotional impact of device implantation.
Managing patients with pacemakers requires a comprehensive approach that combines technical care, continuous education, and emotional support to ensure their long-term well-being and safety.