Y. Monzón, U. Gavidia, H. Carrasco
Se estudiaron 407 amputados, los cuales fueron operados y tratados en el Hospital Universitario de los Andes entre el lapso comprendido de enero de 1973 a diciembre de 1985. Se les clasificó en dos grupos: grupo A, aquellos pacientes que recibieron tratamiento fisiátrico en la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación y grupo B, aquellos que no fueron tratados por dicha unidad. La edad promedio global fue de 45 años (rango I a 88 años).
De las 282 amputaciones de las extremidades inferiores, las etiologías más frecuentes correspondieron a la diabetes mellitus y/o insuficiencia vascular periférica (arteriosclerosis); prevalecieron en los varones, fueron realizadas entre la sexta y séptima década de la vida y el nivel de amputación más común fue "por encima de la rodilla". Ahora bien, de las 125 amputaciones de las extremidades superiores, observamos como las dos primeras causas los accidentes laborales y caseros, prevalecieron en los varones, se realizaron entre la primera y tercera década de la vida y el nivel más frecuente fue mano-dedos. Se encontró una alta incidencia de complicaciones locales del muñón (45%) y la primera causa fue la infección de la herida operatoria (39%), la cual correspondió también a la primera causa de reamputaciones. Se evidenció una mortalidad postoperatoria inmediata elevad (35%) en el grupo B (P<0,0001). Se encuentra que después del primer mes de seguimiento hasta los seis años, las tasas de mortalidad de ambos grupos A y B fueron similares.
Al analizar el "reingreso a sus actividades laborales", se observó que fueron mayor en el grupo A, después de los seis meses de seguimiento; (2P<0,0001) por lo tanto, los amputados que realizan tratamiento fisiátrico precoz tienen mayor posibilidad de ingresar a su trabajo en un lapso de seis meses; por ende a su familia y a la sociedad. Se concluye de este estudio la importancia del tratamiento integral del paciente amputado para conseguir su rehabilitación.