Hernán G. Bertoni
, Victoria Bertoni
, Carlos Autorino
, Federico Manfrin
La osteoartritis de rodilla es la artropatía degenerativa más prevalente y una de las causas principales de dolor crónico y discapacidad. Su fisiopatología involucra desgaste condral, inflamación sinovial, angiogénesis patológica y neoinervación sensorial. El tratamiento varía desde medidas conservadoras hasta la artroplastia. un grupo de pacientes aún no candidatos quirúrgicos se beneficiarían de opciones mínimamente invasivas. La embolización arterial genicular surge como una alternativa prometedora al reducir la neovascularización y, de este modo, el dolor. Se han comunicado mejoras clínicas superiores al 70% y un perfil de seguridad favorable. Su indicación se ha extendido al dolor persistente después de una artroplastia y a otras entidades nosológicas musculoesqueléticas crónicas (capsulitis adhesiva), con resultados alentadores. Pese a la evidencia inicial prometedora, se necesitan ensayos controlados y un seguimiento prolongado para definir su rol en el manejo de la osteoartritis y otras enfermedades musculoesqueléticas y, de esta manera, poder incluirla en guías de tratamiento.
Knee osteoarthritis is the most prevalent degenerative arthropathy and one of the leading causes of chronic pain and disability. Its pathophysiology involves chondral wear, synovial inflammation, pathological angiogenesis, and sensory neoinnervation. Treat-ment options range from conservative measures to arthroplasty; a subset of patients who are not yet surgical candidates would benefit from minimally invasive alternatives. Genicular artery embolization has emerged as a promising option by reducing neovas-cularization and, consequently, pain. Clinical improvements greater than 70% and a favorable safety profile have been reported. Its indications have also been extended to persistent pain after arthroplasty and to other chronic musculoskeletal entities (e.g., adhesive capsulitis), with encouraging results. Despite this promising early evidence, controlled trials and long-term follow-up are needed to define its role in the management of osteoarthritis and other musculoskeletal diseases and, in turn, to support its inclu-sion in treatment guidelines