Estados Unidos
Objetivo:
Describir la salud mental autodeclarada de enfermeras de 35 países que trabajaron durante la pandemia de COVID-19.
Antecedentes:
Existen pocos datos específicos sobre la salud mental de las enfermeras en todo el mundo. Algunos estudios han documentado el impacto de la pandemia COVID-19 en la salud mental de las enfermeras, pero pocos tienen bases de referencia.
Métodos:
El estudio se estructuró bajo un diseño descriptivo transversal. Los datos reflejan una muestra de conveniencia de 9.387 participantes que cumplimentaron la encuesta de inclusión voluntaria entre el 31 de julio de 2022 y el 31 de octubre de 2023. Se realizaron estadísticas descriptivas para analizar las siguientes variables asociadas con la salud mental: autoinformes de síntomas de salud mental, burnout, pérdidas personales durante la pandemia, acceso a servicios de salud mental y prácticas de autocuidado utilizadas para hacer frente a los factores de estrés relacionados con la pandemia. El informe de este estudio se rigió por las directrices STROBE para estudios cuantitativos.
Resultados:
Las tasas de ansiedad o depresión oscilaron entre el 23% y el 61%, y se observaron tendencias específicas según los países. Aproximadamente el 18% de la muestra declaró haber experimentado algún síntoma de burnout. La mayoría de los empleadores de enfermeras no proporcionaron apoyo de salud mental en el trabajo. En comparación con antes de la pandemia, la mayoría de las enfermeras declararon realizar prácticas de autocuidado con más frecuencia. Cabe destacar que el 20% de las enfermeras sufrieron la pérdida de un familiar, el 35% de un amigo y el 34% de un compañero de trabajo debido al COVID-19. Casi la mitad (48%) declaró haber sufrido agresiones públicas debido a su identidad como enfermera.
Conclusiones:
Los datos obtenidos sientan las bases para comprender las necesidades específicas en materia de salud mental de la plantilla de enfermería en todo el mundo, poniendo de relieve las áreas clave para el desarrollo de los servicios.
Implicaciones para la política de enfermería:
Las organizaciones sanitarias y los organismos gubernamentales tienen que desarrollar programas específicos de apoyo a la salud mental que sean fácilmente accesibles a las enfermeras que fomenten una plantilla de enfermería resiliente.