Cordoba, España
Antecedentes:
Los cuidados paliativos, un aspecto crucial de la asistencia sanitaria, se enfrentan a retos en la gestión psicosocial y emocional entre las enfermeras. Con una creciente necesidad de servicios paliativos en todo el mundo, es fundamental abordar el bienestar emocional de las enfermeras.
Objetivo:
Explorar las experiencias laborales psicosociales y emocionales de las enfermeras en un departamento de cuidados paliativos. La atención se centra en la comprensión los retos, identificar estrategias de afrontamiento y evaluar el impacto en la vida profesional y privada cuando se enfrentan a esas experiencias.
Métodos:
Se realizó un estudio fenomenológico-hermenéutico con entrevistas semiestructuradas para comprender las experiencias vividas por diez enfermeras que trabajaban en el departamento de cuidados paliativos de un hospital en España. Se empleó el análisis hermenéutico para extraer patrones y percepciones de sus experiencias. Se utilizó la lista de comprobación COREQ para elaborar el informe de este estudio.
Resultados:
Las enfermeras de cuidados paliativos percibieron una preparación insuficiente en gestión emocional, al tener que lidiar con interacciones familiares complejas y dinámicas de trabajo únicas. Destacaron la importancia de las estrategias de autoprotección, la experiencia, las sesiones clínicas y los recursos externos. La formación limitada sobre resiliencia emocional y los retos planteados por la pandemia COVID-19 surgieron como barreras organizativas. Las enfermeras expresaron su deseo de mejorar la formación y los recursos.
Conclusión:
El estudio ha puesto de manifiesto una deficiencia en la preparación emocional de las enfermeras de cuidados paliativos, que repercute en su vida profesional y personal. A pesar de los aspectos positivos, el coste emocional requiere atención e intervención.
Implicaciones para la política de enfermería:
Es necesaria una formación emocional exhaustiva para las enfermeras de cuidados paliativos, que aborde las barreras, proporcione recursos y reconozca el trabajo emocional. Es vital reinstaurar sesiones de formación pausadas y considerar los retos específicos como los que ha planteado la pandemia. Ayudar a las enfermeras en su vida profesional y privada es crucial para mantener una atención de calidad en los departamentos de cuidados paliativos