Ahmed Farghaly Tawfik, Ayman Mohamed El Ashry, Shimaa Abd El fattah Mahgoub, Sanaa Hassan Mohamed
Antecedentes:
La ecologización de las organizaciones se ha convertido en una de las principales prioridades de los políticos del siglo XXI. La propiedad psicológica puede mejorarse mediante una administración responsable que, a su vez, mejore el comportamiento ecológico.
Objetivo:
Investigar el papel mediador de la propiedad psicológica en la relación entre la gestión ecológica de los recursos humanos (GERH) y el comportamiento ecológico entre los profesores de enfermería.
Diseño y método:
Se utilizó un diseño de investigación analítico correlacional para realizar el estudio siguiendo las directrices del STROBE. Se utilizó una muestra de conveniencia de 204 miembros del profesorado. Se emplearon cuatro instrumentos de recopilación de datos: características sociodemográficas, cuestionario de GERH, Escala de Propiedad Psicológica y Escala de Comportamiento Ecológico.
Resultados:
Los profesores que perciben unas prácticas de GERH sólidas son más propensos a tener una mayor implicación psicológica, lo que influye positivamente en su compromiso con el comportamiento ecológico. Por el contrario, las percepciones más débiles de la GERH están asociadas con niveles más bajos de comportamiento ecológico. Se encontró que la propiedad psicológica actúa como mediador parcial entre la GERH y el comportamiento ecológico. Incluso teniendo en cuenta la influencia de la propiedad psicológica, la GERH tiene un impacto significativo y directo en el comportamiento ecológico.
Conclusiones:
Los profesores que perciben un nivel elevado de prácticas de GERH son más propensos a tener un alto nivel de propiedad psicológica que, a su vez, influye en su comportamiento ecológico.
Implicaciones para la enfermería y la política sanitaria:
Los talleres sobre propiedad psicológica y comportamiento ecológico pueden fomentar la sostenibilidad medioambiental. Las políticas deberían integrar prácticas de GERH en la educación de enfermería y en los centros sanitarios, reconociendo el papel de la propiedad psicológica. Incentivar las iniciativas ecológicas puede motivar al personal y alinearse con objetivos de conservación más amplios. Fomentar un espíritu de gestión medioambiental beneficia tanto a la asistencia sanitaria como al desarrollo sostenible.