Se realizó un estudio prospectivo en 33 pacientes que hicieron tratamiento rehabilitador en nuestro servicio, en el año 1996, mediante drenaje linfático manual, vendaje y manguito de comprensión, así como otras técnicas coadyuvantes: presoterapia, cinesiterapia, medidas higiénico-posturales y medicamentosas.
Valoramos la mejoría subjetiva de los pacientes (92%) y la mejoría circométrica (53%). Esta última se comparó con una serie de parámetros clínicos: consistencia, tiempo de evolución del linfedema, edad del paciente, obesidad y etiología. En los casos secundarios a neoplasia, se analizó el tipo de tratamiento recibido, la ganancia de peso tras la cirugía y el tiempo entre la cirugía y la aparición del linfedema.
La consistencia dura o fibrótica del linfedema, el largo tiempo de evolución u la obesidad del paciente, son factores pronósticos negativos. En cuanto a la etiología, la neoplásica es la más frecuente (19 casos), presentando un peor pronóstico en relación con el tratamiento quirúrgico y radioterápico recibido previamente a nuestro tratamiento.