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Castillo Sandoval, Anais
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Sanhueza-Rebolledo, Catalina
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Santiago, Chile
Objetivo general: explorar la evidencia disponible en bases de datos sobre metodologías de aprendizaje activo utilizadas con estudiantes de obstetricia y otras carreras de la salud, entre los años 2020 y 2024.
Metodología: revisión de alcance de literatura con la metodología “Joanna Briggs Institute” en las bases de datos LILACS, SciELO, PUBMED, ERIC, ScienceDirect y GoogleScholar. Se incluyeron estudios cuantitativos, cualitativos y mixtos publicados en los últimos cinco años en español e inglés, excluyendo artículos de revisión.
Resultados: se seleccionaron 22 artículos, de los cuales el 73% consideraron el uso de simulación clínica, 14% de aula invertida, 5% de mapas conceptuales, 5% de aprendizaje basado en equipos y 5% de enseñanza entre pares. Los resultados evidenciaron mejoras significativas en el rendimiento académico y la satisfacción estudiantil. Asimismo, se detectaron como categorías emergentes habilidades clínicas, participación, disminución de ansiedad y trabajo interprofesional.
Conclusión: la simulación clínica es la metodología de aprendizaje activo más utilizada. Este aprendizaje mejora el rendimiento académico y la satisfacción estudiantil. Además, fomenta otras áreas como la participación, desarrollo de habilidades clínicas y el trabajo interprofesional. Sin embargo, se requiere más investigación centrada específicamente en obstetricia, ya que la literatura actual está mayormente enfocada en otros disciplinas de la salud.
General objective: explore the available evidence in databases on active learning methodologies used with midwifery students and other students between the years 2020 and 2024.
Methodology: scoping review using the 'Joanna Briggs Institute' methodology, in databases such as LILACS, SciELO, PUBMED, ERIC, ScienceDirect, and Google Scholar. Quantitative, qualitative, and mixed studies published in the last 5 years in Spanish and English were included, excluding review articles.
Results: 22 articles were included, of which 73% used clinical simulation, 14% flipped classroom, 5% concept maps, 5% TBL, and 5% peer teaching. The results showed significant improvements in academic performance and student satisfaction. Additionally, emerging categories such as clinical skills, participation, anxiety reduction, and interprofessional work were identified.
Conclusion: clinical simulation is the most widely used active learning methodology; this learning improves academic performance and student satisfaction. It also fosters other areas such as participation, development of clinical skills, and interprofessional work. However, more research specifically focused on obstetrics is needed, as the current literature is mostly centered on other healthcare professionals.