Objetivos: Estudiar la importancia de la higiene en heridas de difícil cicatrización y conocer los métodos actuales utilizados en dicha higiene.
Metodología: Se ha realizado una revisión sistematizada de la literatura entre junio y agosto de 2024 en bases de datos como PubMed, Cochrane, Embase, y publicaciones de organizaciones como Journal of Wound Care, GNEAUPP e IWII. Resultados: Diversos estudios revisados destacan diferentes técnicas y soluciones limpiadoras utilizadas en el proceso de higiene de heridas. Entre las técnicas más comunes se encuentran el arrastre mecánico y la irrigación bajo presión. Se identificaron como soluciones limpiadoras, el agua potable, el suero fisiológico, el ácido hipocloroso, el hipoclorito sódico y los productos con antisépticos como la octenidina y la polihexanida. Aunque existen diversas opciones, no hay consenso sobre cuál es la más efectiva para todos los casos. Discusión: Los resultados obtenidos evidencian que la higiene de la herida es un componente clave para reducir la biocarga y fomentar un ambiente adecuado para la cicatrización. Este hallazgo es consistente con estudios previos que subrayan el papel de la limpieza en la prevención de infecciones y en la mejora de los resultados clínicos.
Conclusiones: La limpieza de las heridas es un paso fundamental en el proceso de cicatrización, esencial para reducir la biocarga y promover un entorno adecuado para la cicatrización. Aunque hay varios productos y métodos disponibles, la evidencia sugiere que es importante evitar el uso rutinario de antisépticos para prevenir efectos adversos y retrasos en la cicatrización.
Objectives: To study the importance of hygiene in difficult-to-heal wounds and to know the current methods used in such hygiene.
Methodology: A systematized review of the literature was carried out between June and August 2024 in databases such as PubMed, Cochrane, Embase, and publications of organizations such as Journal of Wound Care, GNEAUPP and IWII. Results: Several studies reviewed highlight different cleansing techniques and solutions used in the wound hygiene process. Among the most common techniques are mechanical dragging and irrigation under pressure. Several cleansing solutions were identified, such as drinking water, saline, hypochlorous acid, sodium hypochlorite, and products containing antiseptics such as octenidine and polyhexanide. The literature also indicates that, in the presence of biofilm, certain solutions are more effective in eliminating microorganisms. Although there are various options, there is no consensus on which is the most effective for all cases. Discussion: The results obtained show that wound hygiene is a key component to reduce bioburden and promote an adequate environment for healing. This finding is consistent with previous studies that underline the role of cleanliness in preventing infections and improving clinical outcomes.
Conclusions: Wound cleansing is a critical step in the healing process, essential to reduce bioburden and promote a suitable environment for healing. Although various products and methods are available, evidence suggests that it is important to avoid routine use of antiseptics to prevent adverse effects and delays in healing.