Chimbote, Perú
Introducción: El maltrato a los adultos mayores afecta a millones de vidas a nivel mundial, y su impacto es particularmente severo en contextos de pobreza extrema; en estos contextos se agrava, ya que la falta de recursos incrementa la dependencia y el riesgo de abuso.
Objetivos: Determinar los factores sociodemográficos asociados al maltrato en adultos mayores en pobreza extrema beneficiarios del programa Pensión 65 en Perú. Metodología: Estudio cuantitativo, analítico y transversal realizado en una muestra de 278 adultos mayores del programa Pensión 65 en el departamento de Áncash, Perú. Se empleó el EASI (índice de sospecha de maltrato hacia personas mayores) y la FACES III (escala de evaluación de cohesión y adaptabilidad familiar) para evaluar las variables de respuesta.
Resultados: El análisis reveló que factores como la edad, el nivel educativo y la estructura y funcionalidad familiar se asociaron significativamente con la sospecha de maltrato. Los adultos mayores de entre 65 y 70 años, sin educación formal y pertenecientes a familias con baja cohesión, presentaron un mayor riesgo de abuso.
Conclusiones: Los factores sociodemográficos estudiados incrementan la vulnerabilidad de los adultos mayores en extrema pobreza. Los resultados subrayan la necesidad de políticas públicas que prioricen la atención y protección de este grupo, con intervenciones adaptadas a sus características sociodemográficas.
Introduction: Elder abuse is a growing public health problem that affects one of the most vulnerable populations. The situation worsens in contexts of extreme poverty, where the lack of resources increases dependency and the risk of abuse.
Objectives: To determine the sociodemographic factors associated with elder abuse among beneficiaries of the Pensión 65 program in Peru living in extreme poverty.
Methodology: A quantitative, analytical, cross-sectional study was conducted with a sample of 278 older adults from the Pensión 65 program in the department of Áncash, Peru. The EASI (Elder Abuse Suspicion Index) and the FACES III (Family Cohesion and Adaptability Evaluation Scale) were used to assess response variables.
Results: The analysis revealed that factors such as age, educational level, and family structure and functionality were significantly associated with the suspicion of abuse. Older adults between 65 and 70 years old, without formal education, and belonging to families with low cohesion, were at greater risk of abuse.
Conclusions: The sociodemographic factors studied increase the vulnerability of older adults in extreme poverty. The results highlight the need for public policies that prioritize the care and protection of this group, with interventions tailored to their sociodemographic characteristics.