Objetivo: Analizar el número de caídas y las circunstancias asociadas en 4 unidades de hospitalización de medicina interna y de geriatría durante el año 2023.
Metodología: Estudio observacional, descriptivo, retrospectivo realizado durante 2023 en 4 unidades de medicina interna y de geriatría. Se utilizaron los registros clínicos e informes, base de datos interna y se recopilaron datos demográficos, condiciones clínicas y factores de riesgo para desarrollar las posteriores estrategias de prevención para mejorar la seguridad del paciente durante el ingreso hospitalario. Resultados: Los datos analizados evidenciaron que el riesgo de caídas aumenta con la edad, especialmente a partir de los 80 años, corroborando los datos obtenidos en la escala Downton. De las 88 caídas registradas, las principales causas incluyeron alteraciones en el estado cognitivo (26,63%), problemas de movilidad (20,11%) y debilidad o incontinencia (16,85%). Entre los elementos del entorno que contribuyeron a las caídas destacaron las camas (22,61%), los baños (18,26%) y el calzado inapropiado (16,52%). La pérdida de equilibrio es el motivo más común, con un 48,86%, seguido de resbalones (29,55%) y tropezones (14,77%). Estos hallazgos sugirieron que las medidas preventivas deben enfocarse en mejorar el equilibrio, garantizar superficies seguras y eliminar obstáculos en el entorno, especialmente para las personas mayores de 80 años con problemas de movilidad y cognitivos, quienes están en mayor riesgo de sufrir una caída intrahospitalaria.
Conclusiones: La prevención de caídas en ancianos frágiles es esencial en medicina interna y geriatría. Esta prevención implica una vigilancia constante, la modificación del entorno físico y la supervisión de actividades asistenciales. Las intervenciones adecuadas no solo mejoran los resultados clínicos, sino que también reducen las complicaciones durante el ingreso hospitalario. Un enfoque multifactorial es crucial para disminuir el riesgo de caídas, mejorar la seguridad durante el ingreso y optimizar la percepción de calidad de vida de nuestros mayores. Este enfoque debe incluir ejercicio físico, ajustes en el entorno y una evaluación exhaustiva de la medicación. Además, se evidenció la necesidad de adaptar el ambiente hospitalario, mejorar la supervisión de las actividades asistenciales y fomentar la rehabilitación física para mitigar los riesgos asociados a las caídas.
Objective: To analyse the number of falls and associated circumstances in 4 hospitalization units of internal medicine and geriatrics, during the year 2023. Methodology: Retrospective descriptive observational retrospective study conducted during 2023 in 4 internal medicine and geriatrics units. We used clinical records and reports, internal database and collected demographic data, clinical conditions, risk factors to develop subsequent prevention strategies to improve patient safety during hospital admission.
Results: The data analyzed showed that the risk of falls increases with age, especially after 80 years of age, corroborating the data obtained from the Downton scale. Of the 88 falls recorded, the main causes included alterations in cognitive status (26.63%), mobility problems (20.11%) and weakness or incontinence (16.85%). Among the elements of the environment that contributed to falls, beds (22.61%), bathrooms (18.26%) and inappropriate footwear (16.52%) stood out.
Loss of balance was the most common reason, with 48.86%, followed by slipping (29.55%) and tripping (14.77%). These findings suggested that preventive measures should focus on improving balance, ensuring safe surfaces and removing obstacles in the environment, especially for people over 80 years of age with mobility and cognitive problems, who are at greater risk of suffering an in-hospital fall.
Conclusions: Prevention of falls in frail elderly is essential in internal medicine and geriatrics. This prevention involves constant vigilance, modification of the physical environment and supervision of care activities. Appropriate interventions not only improve clinical outcomes but also reduce complications during hospital admission. A multifactorial approach is crucial to decrease the risk of falls, improve safety during admission and optimize the perceived quality of life of our elders. This approach should include physical exercise, environmental adjustments and comprehensive medication assessment. In addition, there was evidence of the need to adapt the hospital environment, improve supervision of care activities and encourage physical rehabilitation to mitigate the risks associated with falls