Pamplona, España
Los primeros años de la vida del niño son periodos de crecimiento rápido y de gran desarrollo neurocognitivo. Un consumo adecuado de energía y de macro y micronutrientes es un requisito fundamental para que haya un crecimiento y un desarrollo adecuados. La adquisición de las habilidades que posibilitan la alimentación en esta etapa muy sensible requiere, por una parte, la exposición a nuevos alimentos y a diferentes texturas y, por otra, una respuesta adecuada de los progenitores a las demandas y las claves de sus hijos. Este desarrollo de los fundamentos de los hábitos alimentario ocurre ya intrauterinamente y progresa a lo largo de la lactancia y la infancia temprana (3 a 5 años).
La alimentación de la mujer durante el embarazo y la lactancia proporciona la primera exposición a los sabores en su progenie. La introducción de la alimentación complementaria en el segundo semestre del primer año de vida es una etapa relevante para la aceptación de los nuevos sabores y texturas y se fundamenta en la exposición repetida a los mismos. Se continua con una fase de incorporación a la comida familiar y culmina con la capacidad de alimentarse a sí mismos. Los desórdenes tanto en la falta de oferta de alimentos o en la respuesta de los padres se puede traducir en problemas de sobrealimentación y sobrepeso/obesidad después, o en alteraciones de la conducta alimentaria (rechazo de determinados alimentos, comedores restrictivos, etc.)
The fi rst years of a child’s life are periods of rapid growth and signifi cant neurocognitive development. Adequate energy and macro- and micronutrient intake are essential for proper growth and development. The development of feeding skills is a very sensitive stage that requires, on the one hand, exposure to new foods and different textures and, on the other, an appropriate response from parents to their children’s demands and cues. This development of the foundations of eating habits occurs in utero and progresses throughout infancy and early childhood (3 to 5 years).
A woman’s diet during pregnancy and breastfeeding provides her offspring with their fi rst exposure to fl avors. The introduction of complementary foods in the second half of the fi rst year of life is a relevant stage for the acceptance of new fl avors and textures and is based on repeated exposure to them. It continues with a phase of incorporation into family meals and culminates in the ability to feed themselves. Disorders in both the lack of food supply or the parents’ response can translate into overeating problems and later overweight/obesity, or into changes in eating behavior (rejection of certain foods, restrictive eating, etc.