María Guadalupe López Velázquez, Adriana Aguilar Galarza, Jorge Palacios Delgado, Martha Cruz Soto, Nicolás Camacho Calderón, Siddhartha Mondragón Rodríguez, César Campos Ramírez
Objetivo: analizar la prevalencia del estrés percibido en una población joven mediante una escala validada y evaluar las asociaciones que mantiene con las variables antropométricas y cardiometabólicas.
Material y métodos: este es un estudio de diseño observacional, transversal de un punto. Los participantes fueron reclutados mediante muestreo no probabilístico entre estudiantes universitarios.
Resultados: se realizó satisfactoriamente la validación de la escala con un total de 1033 participantes, 495 hombres y 538 mujeres. Se encontró que la totalidad de la muestra estudiada presentaban algún nivel de estrés percibido. Entre los hombres, el 4,5 % entraban en la categoría de estrés bajo, el 85,0 % en la de estrés moderado y el 10,5 % en la de estrés alto. Entre las mujeres, el 2,8 % entraban en la categoría de estrés bajo, el 80,1 % en la de estrés moderado y el 17,1 % en la de estrés alto. El 63,1 % de los hombres presentaban peso normal y el 36,9 % sobrepeso/obesidad; en las mujeres, los porcentajes eran del 68,3 % y 31,7 %, respectivamente. Se observó una baja prevalencia de disfunciones antropométricas y metabólicas en ambos sexos. No se encontraron asociaciones entre las variables evaluadas y el nivel de estrés percibido excepto en relación con la cantidad de musculo esquelético en los hombres.
Conclusión: la prevalencia del estrés en la población estudiada es alarmante ya que se sabe que este desorden mental contribuye al desarrollo de diversas comorbilidades; las asociaciones con el músculo esquelético en los hombres pueden deberse a efectos hormonales sobre este tejido provocados por la percepción del estrés.
Objective: to characterize perceived stress using a validated scale and evaluate its associations with anthropometric and metabolic variables.
Methods: this is an observational, cross-sectional, one-point study. Participants were recruited using non-probability sampling of university students.
Results: the scale was successfully validated with a total of 1,033 participants, 495 men and 538 women. It was found that the entire sample studied presented some level of perceived stress; in men, 4.5 % fell into the low stress category, 85.0 % into moderate stress, and 10.5 % into high stress. In women, 2.8 % fell into the low stress category, 80.1 % into moderate stress, and 17.1 % into high stress; 63.1 % of men had normal weight and 36.9 % were overweight/obese; in women these percentages were 68.3 % and 31.7 %, respectively. A low prevalence of anthropometric and metabolic dysfunctions was observed in both sexes. No associations were found between the variables evaluated and the level of perceived stress except for the amount of skeletal muscle in men.
Conclusion: the prevalence of stress in the studied population is alarming since it is known that this mental disorder contributes to the development of various comorbidities, the associations with skeletal muscle in men may be due to hormonal effects on this tissue caused by the perception of stress