La pandemia de la COVID-19 ha catalizado un incremento en la atención hacia las estrategias para combatir el racismo como un problema de Salud Pública. Sin embargo, esta tendencia contrasta marcadamente con el estancamiento en la respuesta a estas inequidades en Europa y, en particular, en España. Este artículo ofrece un diagnóstico exhaustivo y propone una hoja de ruta para abordar el racismo como un determinante social de la salud en España. El paradigma en el que prevalece la invisibilización del racismo se manifiesta a través de la marginalización de la estratificación racial como un tema legítimo de discusión, la deslegitimación de la raza como una categoría analítica válida y la atribución de sus efectos a variables alternativas como la clase social o el estatus migratorio. Además, se observa que las iniciativas actuales tienden a presentar limitaciones significativas tanto en su enfoque como en su metodología. Estas iniciativas, a menudo, adoptan una perspectiva individual en detrimento de una visión estructural, y exhiben un sesgo culturalista que minimiza la importancia de las jerarquías de poder, así como priorizan la etnia y el interculturalismo sobre la raza y la equidad racial. El artículo concluye con una llamada a la acción, proponiendo una hoja de ruta dirigida a los actores institucionales para promover una mayor equidad racial en el ámbito de la salud en España. Se destacan líneas clave para la integración del racismo como un componente crítico en el análisis de la Salud Pública y la implementación de políticas más equitativas.
The COVID-19 pandemic has catalyzed an increased focus on strategies to combat racism as a public health issue. However, this trend contrasts sharply with the stagnation in the response to these inequities in Europe, and in particular in Spain. This article offers a comprehensive diagnosis and proposes a roadmap to address racism as a social determinant of health in Spain. The paradigm in which the invisibilization of racism prevails manifests through the marginalization of racial stratification as a legitimate topic of discussion, the delegitimization of race as a valid analytical category, and the attribution of its effects to alternative variables such as social class or immigration status. In addition, it is noted that current initiatives tend to have significant limitations in both their approach and methodology. These initiatives often adopt an individual perspective to the detriment of a structural vision, and exhibit a culturalist bias that minimizes the importance of hierarchies of power. As a result, ethnicity is prioritized over race and inter-culturality over racial equity. The article concludes with a call to action, proposing a roadmap aimed at institutional actors to promote greater racial equity in the field of health in Spain. Key lines for the effective integration of racism as a critical component in public health analysis and the implementation of more equitable policies, are highlighted.