La alimentación es una necesidad básica, que puede verse alterada por múltiples causas. Una de ellas es la aparición de una enfermedad mental.
La mayoría de los trastornos mentales se acompañan de alteraciones del comportamiento, que van a afectar entre otras, a la conducta alimentaria, la cual constituirá un síntoma mas de la patología de base.
Conocer sus características y la pauta de actuaciones destinadas a evitarlas ó paliarlas es fundamental en la planificación de cuidados al paciente mental.