Marta Ruiz Mambrilla
La dislalia es una de las alteraciones más frecuentes del lenguaje. Consiste en un defecto de articulación que puede afectar a cualquier fonema. Aunque es un trastorno mucho más frecuente en la infancia, también los adultos pueden presentarla, fundamentalmente por causas orgánicas. Es muy importante concienciar a los padres que vigilen el lenguaje de sus hijos, ya que un defecto en la articulación de un fonema que persiste cumplidos los cuatro años, debe ser vigilado y tratado correctamente por un amplio equipo de profesionales. Es decir, lo que para muchos niños es un proceso evolutivo normal del desarrollo de su lenguaje, para otros se convierte en un problema que requiere tratamiento rehabilitador. Después de realizar una historia clínica y de evaluar el lenguaje de un dislálico observando que tipo de defectos presenta su habla, se deberá diseñar un plan de tratamiento (indirecto y directo) que siempre será individualizado y adaptado a cada paciente.