Las fracturas de espinas tibiales son lesiones graves de la rodilla pediátrica. Se consideraban lesiones infrecuentes, que, debido al aumento de la actividad deportiva a edades tempranas, se están haciendo cada vez más prevalentes. La anamnesis, la exploración y las pruebas complementarias son esenciales para su diagnóstico. El tratamiento de estas fracturas clásicamente se ha guiado por el desplazamiento de la fractura, tratándose de forma quirúrgica aquellas que presentaban un desplazamiento en radiografía simple. El uso de la resonancia magnética para el diagnóstico de esta patología, el desarrollo de diferentes abordajes artroscópicos y malos resultados en el tratamiento conservador, están aumentando la indicación quirúrgica de estas lesiones.