Existen numerosos tópicos circulantes acerca de las especialidad médica de rehabilitación que sitúan cronológicamente su origen ya entrado el siglo XX. Una de las opiniones más generalizadas sugiere que la rehabilitación procede de la traumatología, y de la actividad que esta disciplina desarrolló con los numerosos mutilados de las dos guerras mundiales (ZARAGOZA, 1975), La situación asistencial creada propició un movimiento internacional encabezado por autores norteamericanos, ya clásicos, como Howard Rusk, que finalmente consiguieron el reconocimiento oficial de la especialidad en sus respectivos países, alrededor de los años 50 (GRITZER, 1985).