Objetivo: este estudio tuvo como objetivo investigar si el índice de masa corporal (IMC) en la infancia contribuyó causalmente al riesgo de cáncer endometrial (CE), lo que no había recibido una buena respuesta.
Métodos: se seleccionaron instrumentos genéticos utilizando polimorfismos de un solo nucleótido (SNP) asociados con el IMC infantil en la población europea de estudios de asociación del genoma completo a gran escala (GWAS, n = 39,620). Se realizó un estudio de aleatorización mendeliana (MR) de dos muestras para evaluar el efecto de un mayor IMC infantil en el riesgo de CE. Los datos para el CE endometrioide se obtuvieron de un conjunto de datos de GWAS que comprende 54,884 individuos (8,758 casos y 46,126 controles). Se aplicaron enfoques de ponderación de varianza inversa (IVW), mediana ponderada, modo ponderado y regresión MR-Egger.
Resultados: seleccionamos 16 SNP con significancia a nivel del genoma en el IMC infantil para el análisis. El análisis IVW proporcionó un vínculo causal entre el IMC infantil y el CE (beta = 0,408, error estándar [SE] = 0,088, p < 0,001). De manera similar, el método de mediana ponderada también proporcionó evidencia robusta para la correlación causal (beta = 0,390, SE = 0,119, p < 0,001). Aunque la regresión MR-Egger no alcanzó la misma significancia (beta = 0,071, SE = 0,362, p = 0,848), mostró un valor de intercepto mínimo que indica un pequeño sesgo en la direccionalidad de los efectos pleiotrópicos (intercepto = 0,024; p = 0,354). A través de la prueba Q de Cochran y la inspección visual mediante un gráfico de embudo, la evaluación de la heterogeneidad no encontró evidencia de heterogeneidad o asimetría en nuestros hallazgos, apoyando aún más la ausencia de pleiotropía direccional.
Conclusiones: el IMC infantil y el riesgo de CE podrían estar relacionados causalmente, y se podría considerar una intervención en la vida temprana sobre el control del peso para los niños con el fin de reducir el riesgo de CE a lo largo de la vida.
Objective: this study aimed to investigate if childhood body mass index (BMI) causally contributed to the risk of endometrial cancer (EC), which had not been well answered.
Methods: genetic instruments were selected using single-nucleotide polymorphisms (SNPs) associated with childhood BMI in European population from a large-scale genome-wide association studies (GWAS, n = 39,620). A two-sample Mendelian randomization (MR) study was performed to evaluate the effect of higher childhood BMI on risk of EC. The data for endometrioid EC was obtained from a GWAS dataset comprising 54,884 individuals (8,758 cases and 46,126 controls). Inverse variance weighting (IVW), weighted median, weighted mode, and MR-Egger regression approaches were applied.
Results: we selected 16 SNPs with genome-wide significance in childhood BMI for the analysis. The IVW analysis provided a causal link between childhood BMI and EC (beta = 0.408, standard error [SE] = 0.088, p < 0.001). Similarly, the weighted median method also provided robust evidence for the causal correlation (beta = 0.390, SE = 0.119, p < 0.001). Although the MR-Egger regression did not achieve the same significance (beta = 0.071, SE = 0.362, p = 0.848), it showed a minimal intercept value indicating small bias for directionality of pleiotropic effects (intercept = 0.024; p = 0.354). Through Cochran’s Q test and visual inspection via funnel plot, the assessment of heterogeneity found no evidence of heterogeneity or asymmetry in our findings, further supporting the absence of directional pleiotropy.
Conclusions: childhood BMI and risk of EC might be causally related, and early-life intervention on weight control might be considered for children to reduce the life-span risk of EC.