Temuco, Chile
Antofagasta, Chile
Santiago, Chile
Santiago, Chile
Osorno, Chile
Comuna de Concepción, Chile
Objetivos: el objetivo principal fue caracterizar el consumo de lácteos según género, edad, zona geográfica y nivel socioeconómico (NSE).
Adicionalmente, se plantearon los siguientes objetivos secundarios: a) identificar las principales barreras para el consumo de lácteos; b) com- parar la ingesta con las recomendaciones de las guías alimentarias chilenas; y c) analizar el consumo de bebidas lácteas en personas mayores.
Material y métodos: estudio de corte transversal. Se aplicó un cuestionario en modalidad mixta online y presencial a nivel nacional, validado previamente, según el Índice de validez de contenido. Esta encuesta incluyó tipo y frecuencia del consumo de lácteos y principales barreras del consumo, además de antecedentes sociodemográficos.
Resultados: un total de 2008 personas participaron del estudio, la edad promedio fue de 39,4 ± 15,8 años y el 55,5 % fueron mujeres.
Asimismo, el 46,9 %, 53,7 % y 87 % pertenecieron a los grupos < 35 años, zona central y NSE bajo/medio, respectivamente. Los lácteos de mayor consumo fueron: queso (83,3 %), leche (76,2 %) y yogurt (73,7 %); el 23,7 % de la muestra llega a las recomendaciones de consumo.
Las mujeres presentaron un mayor consumo de leche, yogur, quesillo, leche de cabra, leche sin lactosa, yogur casero y kéfir (p < 0,05), mientras que los hombres reportaron un mayor consumo de queso y postres de leche (p < 0,05). Las personas mayores y aquellas con un bajo NSE presentaron las menores prevalencias de cumplimiento de consumo. Por otra parte, las principales barreras para no consumir lácteos fueron:
tener intolerancia a la lactosa, sabor desagradable, considerarlos dañinos para la salud y preferir la obtención de nutrientes a partir de otros alimentos. Por último, el consumo de bebidas lácteas en personas mayores alcanzó un 37 %.
Conclusión: el queso resulto ser el lácteo más consumido, seguido de la leche y el yogur, encontrando diferencias en el consumo según género, edad, zona geográfica y NSE. Se evidenció un bajo cumplimiento de las recomendaciones de consumo de lácteos establecidas en las guías alimentarias chilenas. La intolerancia a la lactosa se identificó como la principal barrera para su consumo. Además, se reportó que aproximada- mente un tercio de la población mayor consume bebidas lácteas.
Objective: the main objective was to characterize dairy consumption by gender, age, geographic area, and socioeconomic status (SES). Addition- ally, the following secondary objectives were established: a) to identify the main barriers to dairy consumption, b) to compare intake with Chilean dietary guidelines, and c) to analyze the consumption of dairy beverages among older adults Methods: cross-sectional study. An on-line questionnaire was applied at national level, previously validated according to the content validity index. This survey included type and frequency of dairy consumption and main consumption barriers. In addition, sociodemographic and lifestyle background.
Results: a total of 2008 people participated in the study, the average age was 39.4 ± 15.8 years and 55.5 % were female. Likewise, 46.9 %, 53.7 % and 87 % belonged to the group < 35 years, central zone, and low/middle SES, respectively. The most consumed dairy products were:
cheese (83.3 %), milk (76.2 %) and yogurt (73.7 %); 23.7 % of the sample reached the consumption recommendations. Women presented higher consumption of milk, yogurt, cheese, goat milk, lactose-free milk, homemade yogurt and kefir (p < 0.05), while men reported higher consump- tion of cheese and milk-based desserts (p < 0.05). Older people and people with a low SES presented the lowest prevalence of consumption compliance. The main barriers for not consuming dairy products were: having lactose intolerance, unpleasant taste, considering them harmful to health and preferring to obtain nutrients from other foods. Consumption of dairy beverages in older people reached 37 %.
Conclusion: cheese was the most consumed dairy product, followed by milk and yogurt, with consumption differences observed based on gender, age, geographic area, and SES. There was low adherence to the dairy consumption recommendations established in the Chilean dietary guidelines. Lactose intolerance was identified as the main barrier to consumption. Additionally, it was reported that approximately one-third of the older population consumes dairy beverages.