China
Antecedentes: la investigación sobre los hábitos alimentarios y las enfermedades cardiovasculares muestra resultados inconsistentes. Las dietas en las enfermedades cardiovasculares están mediadas principalmente por la estructura cardíaca, pero las vías específicas siguen sin estar claras.
Material y métodos: realizamos un estudio de aleatorización mendeliana e identificamos que doce tipos de alimentos estaban relacionados con la enfermedad de las arterias coronarias, 17 con la insuficiencia cardíaca y 16 con la miocardiopatía dilatada; 13 estaban asociadas a la fibrilación auricular. Luego identificamos la estructura cardíaca estrechamente relacionada con las cuatro enfermedades cardiovasculares y realizamos un análisis de mediación.
Resultados: el aumento del consumo de granos, frutos secos y queso puede mitigar el riesgo de enfermedad coronaria al reducir la tensión longitudinal segmentaria, disminuir la eyección ventricular izquierda y estrechar el área de la aorta ascendente, disminuyendo el grosor de la pared miocárdica. Por el contrario, el aumento del consumo de alcohol agrava el riesgo de enfermedad coronaria al aumentar el volumen de eyección ventricular izquierda y la tensión longitudinal segmentaria. En el contexto del aumento del riesgo de insuficiencia cardíaca inducido por el café, la tensión circunferencial segmentaria, la tensión circunferencial global, el volumen telediastólico del ventrículo izquierdo y el volumen telesistólico del ventrículo izquierdo actúan como mediadores. Además, el aumento del consumo de yogur puede agravar la insuficiencia cardíaca al afectar la tensión circunferencial segmentaria. Los mediadores del aumento del riesgo de miocardiopatía dilatada por el aumento del consumo de vegetales cocidos incluyen la masa ventricular izquierda y el grosor de la pared miocárdica segmentaria. El aumento del consumo de vegetales cocidos también puede afectar la tensión longitudinal global, aumentando así el riesgo de fibrilación auricular. El queso feta puede influir en los volúmenes del corazón izquierdo, aumentando así el riesgo de miocardiopatía dilatada.
Conclusión: nuestro estudio proporciona nuevas perspectivas de que los ajustes dietéticos para mejorar la remodelación cardíaca pueden ser una estrategia potente para la prevención y el manejo de las enfermedades cardiovasculares
Background: research on dietary habits and cardiovascular diseases shows inconsistent results. Diets on cardiovascular diseases are primarily mediated by cardiac structure, but specific pathways remain unclear.
Material and methods: we conducted a Mendelian randomization study and identified twelve types of food were related to coronary artery disease, 17 to heart failure, and 16 to dilated cardiomyopathy; 13 were associated with atrial fibrillation. We then identified cardiac structure closely related to the four cardiovascular diseases and conducted mediation analysis.
Results: increased consumption of grains, dried fruits, and cheese may tentatively reduce coronary heart disease risk through distinct biome- chanical pathways—including reduced segmental longitudinal strain (grains, 18.7 %), decreased left ventricular stroke volume with narrowed ascending aortic area (dried fruits; mediation through 28.9 % and 18.5 % pathways), and attenuated myocardial wall thickness (cheese, 4.25 %)—while elevated alcohol intake might heighten risk via increased stroke volume (18.6 %), amplified segmental strain (8.6 %), and elevated cardiac workload. Exploratory analyses suggest coffee-associated heart failure risk could involve mediation by segmental/global circumferential strain (mediation through 14.5 % and 27.7 % pathways) and left ventricular volume (through 23.1 %, and 22.5 % pathways), whereas cooked vegetables may partially influence dilated cardiomyopathy risk through increased left ventricular mass (14.9 %) and myocardial wall thickness (20.2 %), potentially exacerbating atrial fibrillation via impaired global longitudinal strain (36.1 %). Observational data tentatively link feta cheese to dilated cardiomyopathy risk through altered left heart volumetric parameters: left atrial minimal volume (30.3 %), ventricular end-diastolic (14.8 %)/systolic volumes (14.8 %).
Conclusion: our study provides new insights that dietary adjustments to improve cardiac remodeling may be a potent strategy for the prevention and management of cardiovascular diseases. However, the interpretation of the mediation results requires caution.