La aparición de las úlceras venosas supone la fase más avanzada de la insuficiencia venosa crónica. Aunque no exista reflujo por incompetencia valvular venosa o causa obstructiva, en los miembros inferiores pueden aparecer heridas crónicas de diversa etiología; traumática, infecciosa, autoinmune o por inmovilización. Independientemente de la causa, toda herida en la pierna conlleva un proceso inflamatorio que altera la microcirculación dando lugar a un aumento de la filtración y disminución de la reabsorción en los capilares que produce finalmente edema e hipertensión venosa. Todo ello se agrava si además aparece en un contexto de insuficiencia venosa, obesidad y edad avanzada. Hay que tener en cuenta también que, con el envejecimiento de la población, es habitual que concurran varios de estos problemas en el mismo paciente.
La terapia compresiva constituye unos de los tratamientos de primera línea en la prevención y manejo de las úlceras venosas. La principal finalidad de la compresión es mejorar el retorno venoso y el flujo linfático. Con esto se consiguen varios efectos que contribuyen a mejorar la cicatrización de las lesiones:
Menor filtración de líquido desde el sistema venoso a los tejidos circundantes.
Disminución del edema.
Mejorar el drenaje linfático.
Minorar la liberación de sustancias proinflamatorias como las citocinas o los radicales libres y potenciar la secreción de mediadores antiinflamatorios.
Remodelación de los tejidos blandos de la pierna.
The appearance of venous ulcers represents the most advanced stage of chronic venous insufficiency. Although there may be no reflux due to venous valve incompetence or obstructive causes, chronic wounds of various etiologies can appear in the lower limbs; traumatic, infectious, autoimmune, or due to immobilization. Regardless of the cause, any wound on the leg involves an inflammatory process that alters microcirculation, leading to increased filtration and decreased reabsorption in the capillaries, ultimately resulting in edema and venous hypertension. This situation is exacerbated if it occurs in the context of venous insufficiency, obesity, and advanced age. Additionally, considering the aging population, it is common for several of these problems to occur in the same patient.
Compression therapy is one of the first-line treatments for the prevention and management of venous ulcers. The main purpose of compression is to improve venous return and lymphatic flow. This achieves several effects that contribute to improving the healing of lesions:
Reduced filtration of fluid from the venous system to the surrounding tissues.
Decreased edema.
Improved lymphatic drainage.
Reduced release of pro-inflammatory substances such as cytokines or free radicals and enhanced secretion of anti-inflammatory mediators.
Remodeling of the soft tissues of the leg.