Candela Moreno Lambea, Paula Sánchez Rueda, Laura Clemente Martínez, Alejandro Carbón Sandoval, Laura Giménez Gil, Sergio Lopez Suarez
Introducción: El suicidio constituye un problema global grave en la actualidad, con aproximadamente 700.000 muertes anuales. Su compleja etiología consta de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos y culturales. Se trata de un desafío clave en salud pública necesitando así intervenciones sólidas. La prevención, a través de programas educativos efectivos basados en evidencia, es fundamental. La escucha activa y el apoyo social son dos elementos esenciales para erradicar esta problemática.
Objetivo general: Realizar un programa de educación que ayude a mejorar los conocimientos, actitudes y habilidades de profesores y padres ante el riesgo de suicidio.
Metodología: El proceso de programación está integrado por diferentes etapas consecutivas (Definición del problema de estudio, población diana, captación, objetivos, recursos necesarios y cronograma). Cuenta además con una etapa preparatoria de planificación y búsqueda bibliográfica.
Desarrollo: Se planifica un programa de educación para la salud compuesto por cuatro sesiones teórico-prácticas para conocer diferentes aspectos sobre el suicidio, incluyendo: factores de riesgo, conductas alarmantes y cómo actuar tanto padres como profesores. Se presenta también el material de apoyo que resultaría necesario para llevarlo a cabo.
Conclusiones: Implementar estrategias educativas como la que se presenta puede mejorar la detección temprana del riesgo suicida y fortalecer el abordaje integral en la atención a personas vulnerables. La evaluación del programa respaldará su efectividad en la prevención del suicidio y ayudará a identificar áreas de mejora destacando la importancia de continuar con acciones preventivas en salud mental.
Introduction: Suicide is a serious global problem today, with approximately 700.000 deaths annually. Its complex etiology involves biological, psychological, socio-economic and cultural factors. This is a key public health challenge requiring strong interventions. Prevention, through effective evidence-based education programmes, is fundamental. Active listening and social support are two essential elements to eradicate this problem.
Main objective: Develop an education program to help improve the knowledge, attitudes, and skills of teachers and parents about suicide risk.
Methodology: The programming process consists of different consecutive steps (Definition of the study problem, target population, recruitment, objectives, resources needed and schedule). It also has a preparatory stage of planning and bibliographic search.
Development: A health education programme is planned, consisting of four theoretical and practical sessions to learn about different aspects of suicide, including: risk factors, alarming behaviours and how to act, both parents and teachers. The support material that would be necessary to carry out the programme is also presented.
Conclusions: Implementing educational strategies such as the one presented here can improve early detection of suicide risk and strengthen the comprehensive approach to care for vulnerable people. The evaluation of the programme will support its effectiveness in suicide prevention and help to identify areas for improvement, highlighting the importance of continuing with preventive actions in mental health.