Pablo Gálvez Ortega
, Belén Aravena Galaz, Alen Muñoz Alvear
Objetivo: explorar la evidencia disponible actualmente respecto de la simulación clínica utilizada para desarrollar habilidades de asistencia de la gestante en parto.
Metodología: se realizó una revisión de alcance (scoping review) con la metodología del grupo “Joanna Briggs Institute”, a través de una búsqueda en Pubmed, Science Direct, Lilacs, Scielo y Google Scholar. Dentro de los criterios de inclusión se encuentran documentos publicados en los últimos diez años, estudios cuantitativos descriptivos, analíticos, experimentales y evidencia cualitativa, artículos publicados en el idioma español e inglés y que estén en texto completo.
Resultados: cuarenta y una investigaciones fueron incluidas en la revisión, en su mayoría estudios cuantitativos (90%). Los resultados medidos fueron satisfacción y autoconfianza, habilidades percibidas, habilidades técnicas, validación del escenario, comparación entre maniquíes de baja versus alta fidelidad, atención materna respetuosa y resultados en pacientes. Se vio una mejoría post simulación en todas las dimensiones estudiadas.
Conclusiones: la simulación clínica complementa el aprendizaje en obstetricia, fortaleciendo distintas habilidades o destrezas, mejorando la atención, pero hay limitaciones asociadas que deben analizar las instituciones para mejorar estas metodologías.
Objective: to explore the evidence currently available regarding the clinical simulation used to develop assistance skills of the pregnant women in childbirth.
Methodology: a scoping review was carried put with the methodology of the “Joanna Briggs Institute” group, through a search in Pubmed, Science Direct, Lilacs and Scielo. Among the inclusion criteria are documents published in the last 10 years, descriptive, analytical, experimental, quantitative studies and qualitative evidence, articles published in the Spanish and English language and that are in full text.
Results: forty-one investigations were included in the review, where most were quantitative studies (90%). The results measured were satisfaction and self-confidence, perceived skills, technical skills, scenario validation, comparison between low versus high fidelity mannequins, respectful maternal care, and patient outcomes. Post-simulation improvement was seen in all the dimensions studied.
Conclusions: Clinical simulation complements learning in obstetrics, strengthening different abilities or skills, improving care; however, there are associated limitations that must be analyzed by institutions to improve this type of methodologies.