Santiago, Chile
Elena Arizmendi, enfermera, feminista y activista de la Revolución Mexicana, dejó un legado profundo en la historia de la enfermería y en el activismo social. Nació en 1884 y, tras la muerte de su madre, asumió un rol de liderazgo familiar, lo que forjó su carácter y capacidad de organización. Después de estudiar enfermería en Estados Unidos, se unió al movimiento maderista y fundó en 1911 la Cruz Blanca Neutral, una organización humanitaria dedicada a atender a los heridos de la Revolución, independientemente del bando al que pertenecieran. Su trabajo fue crucial, especialmente en la toma de Ciudad Juárez, donde la Cruz Blanca brindó socorro a cientos de combatientes de ambos lados del conflicto.
A pesar de la disolución de la organización en 1913, Elena continuó su activismo, incluso en su vida personal. Su relación con José Vasconcelos fue tumultuosa, y tras varios matrimonios fallidos, se mudó a Nueva York, donde se dedicó a escribir y participar en congresos feministas. Publicó su única novela, Vida incompleta, en 1927. A su regreso a México en 1938, su legado perduró a través del apoyo de figuras clave como Rodulfo Brito Foucher.
Arizmendi falleció en 1949, dejando un legado como pionera del activismo social y feminista, demostrando que el poder femenino se encuentra en la diversidad de roles que las mujeres pueden asumir, desafiando los límites tradicionales y abogando por su derecho a elegir su camino.