Antofagasta, Chile
Actualmente, el entorno universitario chileno es cada vez más desafiante y cambiante, lo que para el profesorado de matronería implica enfrentar un sinnúmero de incidentes críticos en las aulas y en los campos clínicos. Los incidentes críticos son reconocidos como dispositivos metodológicos reflexivos que interrelacionan el saber, el hacer y el sentir del docente para una nueva versión identitaria de sí mismo.
Por esta razón, el personal docente no solo debe contar con experiencia y conocimientos de su disciplina, sino también poseer competencias reflexivas que le hagan posible -y contribuyan a- gestionar contingencias complejas en los escenarios educativos. Para ello se requiere de estímulos sociales que transformen aspectos contextuales y pedagógicos de la enseñanza por medio de la reflexión.
El presente artículo es una reflexión crítica que aboga por la necesidad de brindar una formación estructural a los profesionales de matronería, a partir del análisis de incidentes críticos, que permita cambios significativos y duraderos en el quehacer docente. Por consiguiente, las universidades deben promover los espacios de participación reflexivos y el levantamiento de protocolos de conductas orientados a buenas prácticas educativas, para velar por la integridad académica de nuestros futuros pares y centrar la formación del docente como un modelo integral de la práctica profesional.
Currently, the Chilean university environment is increasingly challenging and changing, which means for midwifery teachers to face many critical incidents in classrooms and clinical fields. Critical incidents are recognized as reflective methodological devices that interrelate the teacher's knowing, doing and feeling for a new identity version of him/herself.
For this reason, the teaching staff must not only have experience and knowledge of the discipline but must also possess reflective competencies that intervene in the management of complex classroom contingencies in educational scenarios. This requires social stimuli that transforms contextual and pedagogical aspects of teaching through reflection.
This article is a critical reflection that advocates the need to provide structural training in midwifery professionals based on the analysis of critical incidents, which allows significant and lasting changes in the teaching profession. Therefore, universities should promote reflective participatory spaces and the development of protocols of conduct oriented to good educational practices, to ensure the academic integrity of our future peers and to focus on teacher training as an integral model of professional practice.