Santiago Nogué Xarau
, Montserrat Amigó Tadín
OBJETIVO. Las consultas a urgencias por una exposición cutánea u ocular a productos químicos (PQ) son una realidad cotidiana. El objetivo de esta revisión es describir la evidencia sobre la que se basa la descontaminación cutánea y ocular en estas incidencias e identificar el agente o método de descontaminación que hayan mostrado más eficacia en términos de reducción de toxicidad y ausencia de efectos secundarios.
MATERIAL Y MÉTODOS. Se ha seguido la norma PRISMA. Se realizó una búsqueda de documentos en dos bases de datos, PubMed y ISI Web of Knowledge, con la siguiente expresión: ("skin decontamination" OR "ocular decontamination") AND ("chemical exposure" OR "chemical agents"). En una segunda fase se realizó otra búsqueda más específica con el fin de identificar documentos referentes al uso de diphoterine o hexafluorine, y para lo que se introdujo la expresión: ("Diphoterine" OR “Hexafluorine” AND "skin decontamination" OR "ocular decontamination" OR "chemical exposure" OR "chemical agents"). La misma estrategia se utilizó con el buscador de dos revistas españolas del ámbito de la medicina de Urgencias, Emergencias y Revista Española de Urgencias y Emergencias, introduciendo las mismas palabras clave en español.
RESULTADOS. Se identificaron inicialmente 392 documentos. Tras aplicar los criterios de exclusión se evaluaron 44 de ellos. La retirada de la ropa contaminada y el inicio inmediato de la descontaminación son las medidas universalmente más aceptadas. Los PQ en forma sólida se descontaminan mejor con raspado o cepillado. En las formas líquidas, el agua es el descontaminante de elección. Los agentes liposolubles se descontaminan mejor con agua y jabón. Tras una exposición a armas químicas (AQ), las maniobras iniciales han de ser la retirada de la ropa y la descontaminación en seco. Descontaminantes específicos como diphoterine o hexafluorine tienen estudios de baja evidencia, aunque algunos muestran resultados más favorables que el uso de agua.
CONCLUSIONES. La descontaminación precoz sigue siendo el factor determinante en la reducción de lesiones tras una exposición química. La descontaminación seca es muy eficaz con productos sólidos y AQ. Con PQ líquidos, el agua o el agua con jabón son las opciones más efectivas y accesibles.
OBJECTIVE. Emergency Department visits due to skin or ocular exposure to chemical agents (CAs) are now part of everyday life.
The aim of this review is to describe the evidence supporting the practice of skin and ocular decontamination following these incidents and identify the most effective decontamination agent or method in terms of toxicity reduction and absence of side effects.
MATERIAL AND METHODS. We followed the general guidelines of the PRISMA standard. A document search was conducted across 2 databases (PubMed and ISI Web of Knowledge) using the following keywords: ("skin decontamination" OR "ocular decontamination") AND ("chemical exposure" OR "chemical agents"). In a second phase, a more specific search was conducted to identify documents referencing the use of diphoterine or hexafluorine, with the following keywords : ("Diphoterine" OR “Hexafluorine” AND "skin decontamination" OR "ocular decontamination" OR "chemical exposure" OR "chemical agents"). The same strategy was applied using the search engines of 2 Spanish journals devoted to emergency medicine (EMERGENCIAS and REUE), introducing the same keywords in Spanish.
RESULTS. Initially, a total of 392 documents were identified, but after applying the exclusion criteria only 44 documents were eventually evaluated. The removal of contaminated clothing and the immediate initiation of decontamination are the most universally accepted measures. Solid CAs are best decontaminated by scraping or brushing. For liquid forms, water is the decontaminant of choice. Lipid-soluble agents are better decontaminated with water and soap. After exposure to chemical weapons (CWs), initial measures should include the removal of clothing and dry decontamination. Although low-quality evidence studies surround specific decontaminants, such as diphoterine or hexafluorine, some show more favorable results vs water.
CONCLUSIONS. Early decontamination remains the key factor in reducing injuries after chemical exposure. Dry decontamination is highly effective with solid products and CWs. For liquid CAs, water or water with soap are the most effective and accessible options.