La gastrectomía vertical, también conocida como manga gástrica, es un procedimiento quirúrgico bariátrico utilizado en el tratamiento de la obesidad severa. En este procedimiento, se extirpa aproximadamente el 85% del estómago, dejando un estómago en forma de tubo estrecho que limita la cantidad de alimentos que se pueden ingerir. Este procedimiento se considera restrictivo, ya que reduce la capacidad del estómago y disminuye la sensación de hambre al limitar la producción de la hormona ghrelina, que estimula el apetito.
La gastrectomía vertical se realiza típicamente mediante cirugía laparoscópica, lo que implica incisiones pequeñas y una recuperación más rápida en comparación con la cirugía abierta. Se ha demostrado que este procedimiento es efectivo en la pérdida de peso a largo plazo, con una reducción significativa del índice de masa corporal (IMC) y una mejora en las comorbilidades asociadas con la obesidad, como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y la apnea del sueño.
Además de su efecto restrictivo en la ingesta de alimentos, la gastrectomía vertical también puede tener efectos metabólicos beneficiosos, como la mejora de los niveles de lípidos en sangre y la sensibilidad a la insulina. Los pacientes que se someten a este procedimiento experimentan cambios en los hábitos alimenticios y la dieta, generalmente desarrollando una preferencia por alimentos con alto contenido de proteínas y baja en grasas.
Vertical gastrectomy, also known as gastric sleeve, is a bariatric surgical procedure used in the treatment of severe obesity. In this procedure, about 85% of the stomach is removed, leaving a narrow tube-shaped stomach that limits the amount of food you can eat. This procedure is considered restrictive, as it reduces the capacity of the stomach and decreases the feeling of hunger by limiting the production of the hormone ghrelin, which stimulates appetite.
Vertical gastrectomy is typically performed by laparoscopic surgery, which involves small incisions and faster recovery compared to open surgery. This procedure has been shown to be effective in long-term weight loss, with a significant reduction in body mass index (BMI) and an improvement in co-morbidities associated with obesity, such as type 2 diabetes, high blood pressure and sleep apnea.
In addition to its restrictive effect on food intake, vertical gastrectomy may also have beneficial metabolic effects, such as improved blood lipid levels and insulin sensitivity. Patients undergoing this procedure experience changes in eating habits and diet, usually developing a preference for high-protein, low-fat foods.