El hematoma espinal epidural espontáneo (HEEE) es una entidad infrecuente, considerada una emergencia neurológica, causada por un sangrado en el espacio epidural. Su incidencia se estima en un caso por millón de habitantes al año. La presentación clínica típica consiste en dolor cervical, dorsal o lumbar muy severo, en función de la columna vertebral afectada, que puede ir seguida de un déficit neurológico en forma de síndrome sensitivo-motor principalmente, pero también puede presentarse como un síndrome motor puro o sensitivo puro.
Sus causas pueden ser múltiples como un traumatismo, tumores, malformaciones arteriovenosas o mal control de anticoagulantes. Se considera espontáneo cuando no se logra relacionar directamente con ninguna causa.
Supone una verdadera urgencia neurológica cuyo diagnóstico y tratamiento precoz son fundamentales, siendo el tratamiento quirúrgico descompresivo, la mejor opción terapéutica para evitar secuelas neurológicas. Sin embargo, la cirugía puede ser no necesaria en todos los casos y en algún caso puede ser tratada de forma conservadora.
Presentamos el caso de un varón de 62 años, con antecedente médico de dislipemia como único factor de riesgo cardiovascular que presenta cuadro brusco de dolor cervical asociado déficit neurológico progresivo, en forma de síndrome sensitivo-motor, siendo diagnosticado de hematoma espinal epidural espontáneo.
Spontaneous spinal epidural haematoma (SSEH) is an uncommon condition and a neurological emergency, caused by a hemorrhage in the epidural space. The incidence has been reported to be one per million inhabitants. The typical clinical presentation is characterized by severe cervical, dorsal or lumbar pain, according to the site of compression, which may be followed by a neurological deficit, whether sensory-motor, pure motor or pure sensory deficit.
It can occur from many causes such as traumatisms, tumors, arteriovenous malformations or poor control of oral anticoagulants. It is classified as spontaneous when no identifiable cause can be linked to its onset.
In patients with established motor symptoms, surgical treatment within the first 24 hours seems to be the best option.
It is considered a real neurological emergency whose early diagnosis and treatment is fundamental. Decompressive surgical treatment is mandatory to minimize permanent neurological damage. However, in some cases, surgery is not required, and the patient can be managed with a conservative treatment.
We present the case of a 62-year-old-man with dyslipidemia as the only cardiovascular risk factor, who presented sudden cervical pain with progressive neurological sensory-motor deficit, being diagnosed with spontaneous spinal epidural haematoma.