Miguel Ángel Ibáñez Royo, Jesús Cuesta Díaz, Lara Lozano Serrano, Ana Isabel Leona Romero, Héctor Reinao Cegoñino, David Abad Hernán
Este caso clínico aborda la fractura de cadera en una mujer de 78 años con osteoporosis severa. Tras una caída, se le realizó una intervención quirúrgica para colocar una prótesis parcial de cadera. El objetivo principal del trabajo fue documentar el proceso quirúrgico, el manejo postoperatorio y el programa de rehabilitación que llevó a una recuperación exitosa. En las primeras semanas posteriores a la cirugía, la paciente progresó desde ejercicios suaves hasta caminar de manera independiente. Los controles regulares confirmaron la correcta integración de la prótesis y la mejoría en su movilidad y calidad de vida. El estudio destaca la importancia de un enfoque multidisciplinario que incluya la rehabilitación, la prevención de caídas y el tratamiento de la osteoporosis para asegurar resultados positivos a largo plazo. Además, se resalta que la intervención quirúrgica oportuna combinada con un programa de rehabilitación bien estructurado es clave para restaurar la movilidad y reducir el dolor en mujeres mayores. Este enfoque integral, que también abarca el apoyo psicológico y la modificación del entorno, es esencial para reducir la incidencia de complicaciones y mejorar la calidad de vida de las pacientes.
This clinical case discusses a hip fracture in a 78-year-old woman with severe osteoporosis. After a fall, a surgical intervention was performed to place a partial hip prosthesis. The primary goal of this study was to document the surgical process, postoperative care, and rehabilitation program that led to a successful recovery. In the first weeks after surgery, the patient progressed from gentle exercises to walking independently. Regular follow-ups confirmed proper prosthesis integration and improvement in mobility and quality of life. The study emphasizes the importance of a multidisciplinary approach, including rehabilitation, fall prevention, and osteoporosis treatment, to ensure positive long-term outcomes. Furthermore, it highlights that timely surgical intervention combined with a well-structured rehabilitation program is crucial for restoring mobility and reducing pain in older women. This comprehensive approach, which also includes psychological support and environmental modifications, is essential to reduce complications and improve the patients’ quality of life.