Las quemaduras suponen un problema de salud pública a nivel mundial. Un paciente gran quemado representa una emergencia compleja para el personal de enfermería, dado que puede provocar numerosas complicaciones físicas y psicológicas que afectan directa o indirectamente a todos los sistemas corporales. Debido a esta complejidad, se requieren cuidados altamente especializados. En este contexto, el rol de la enfermera es crucial, ya que forma parte integral del equipo multidisciplinario encargado de asegurar la adecuada recuperación del paciente.
Burns represent a global public health problem. A mayor burned patient represents a complex emergency for nursing staff, as it can lead to numerous physical and psychological complications affecting all body systems directly or indirectly. Due to this complexity, highly specialized care is required. In this context, the nurse’s role is crucial, as they are an integral part of the multidisciplinary team responsible for ensuring the patient’s proper recovery.