El trabajo de enfermería en residencias implica el cuidado de residentes con diferentes niveles de dependencia. Las lesiones por presión (LPP) son comunes en residentes encamados y pueden ser prevenidas con buenos cuidados de la piel, cambios posturales y adecuada nutrición. Las LPP son lesiones isquémicas causadas por presión prolongada, afectando negativamente la calidad de vida del paciente y aumentando la carga de trabajo del equipo de enfermería.
Los factores de riesgo para LPP incluyen la edad, inmovilidad, enfermedades y cuidados de salud. Las áreas más afectadas son la zona sacra, talones, tuberosidades isquiáticas y caderas. Los cuidados incluyen una buena higiene, cambios posturales cada 2-3 horas, y una dieta rica en nutrientes esenciales. Además, es importante prevenir otras complicaciones derivadas de la inmovilidad, como problemas cardíacos, circulatorios, musculoesqueléticos, genitourinarios y gastrointestinales.
El tratamiento de LPP requiere una evaluación adecuada, limpieza regular de las heridas y uso de apósitos específicos según el grado de la lesión. También se debe asegurar la correcta hidratación y nutrición del paciente, y mantener un entorno limpio y cómodo para mejorar su bienestar general.
Nursing work in residential care homes involves caring for residents with varying levels of dependency. Pressure ulcers (PU) are common in bedridden residents and can be prevented with proper skin care, positional changes, and adequate nutrition. PUs are ischemic lesions caused by prolonged pressure, negatively affecting the patient’s quality of life and increasing the nursing team’s workload.
The risk factors for PUs include age, immobility, diseases, and healthcare conditions. The most affected areas are the sacral region, heels, ischial tuberosities, and hips. Care includes good hygiene, positional changes every 2-3 hours, and a diet rich in essential nutrients. Additionally, it’s important to prevent other complications arising from immobility, such as cardiac, circulatory, musculoskeletal, genitourinary, and gastrointestinal problems.
Treating PUs requires proper assessment, regular wound cleaning, and the use of specific dressings according to the severity of the lesion. Ensuring the patient’s proper hydration and nutrition, and maintaining a clean and comfortable environment, is also essential to improve their overall well-being.