Haiyan Yu, Meixi Liu, Fan Li, Sichao Ma, Shoulin Zhang
Antecedentes: La nefropatía membranosa (NM) es una enfermedad glomerular crónica caracterizada por el depósito de complejos inmunes y el engrosamiento de la membrana basal glomerular, lo que conduce a disfunción renal, desequilibrio de líquidos y posibles limitaciones en la actividad física y el rendimiento atlético. La testosterona, una hormona androgénica clave, desempeña un papel crucial en la fuerza muscular, la regulación metabólica y la función cardiovascular, pero su influencia en la patología renal y las adaptaciones fisiológicas relacionadas con el deporte sigue sin estar clara. Este estudio tiene como objetivo investigar la relación causal entre los niveles de testosterona y la aparición de NM utilizando un enfoque de aleatorización mendeliana (MR) de dos muestras, proporcionando nuevos conocimientos sobre la intersección de la función endocrina, la salud renal y el rendimiento físico. Métodos: Se analizaron conjuntos de datos de estudios de asociación de todo el genoma (GWAS) disponibles públicamente, incorporando datos de casos y controles sobre los niveles de testosterona y la incidencia de NM. Los polimorfismos de un solo nucleótido (SNP) significativamente asociados con las concentraciones de testosterona se seleccionaron como variables instrumentales (IV). Se utilizaron análisis de aleatorización mendeliana de dos muestras, incluidos los métodos de ponderación de varianza inversa (IVW) y MR-Egger, para evaluar el posible efecto causal de la testosterona en el riesgo de MN. Se realizaron análisis de sensibilidad, incluidas pruebas de heterogeneidad, evaluaciones de pleiotropía y procedimientos de eliminación por pasos, para garantizar la solidez de los hallazgos. Resultados: Se observó una asociación causal significativa entre los niveles de testosterona y el desarrollo de MN. El análisis IVW arrojó un odds ratio (OR) de 3,02, lo que indica que los niveles más altos de testosterona se asocian con un mayor riesgo de MN, con resultados consistentes en múltiples modelos analíticos. El análisis de sensibilidad no confirmó evidencia de heterogeneidad o sesgo pleiotrópico, lo que refuerza la estabilidad de estos hallazgos. Además, la prueba de causalidad inversa reveló que MN no tiene un efecto causal en los niveles de testosterona, lo que sugiere que la influencia endocrina es unidireccional. Conclusión: Este estudio aporta evidencia genética que respalda el papel causal de la testosterona en el desarrollo de la NM, destacando las posibles implicaciones para la función renal, el equilibrio metabólico y el rendimiento físico en individuos activos. Dado el papel crucial de la testosterona en la fisiología muscular, la recuperación y la capacidad de ejercicio, comprender su influencia en la salud renal y la adaptación metabólica es esencial para optimizar los protocolos de entrenamiento, el control de la salud de los atletas y las estrategias de prevención en la medicina deportiva. Las investigaciones futuras deberían explorar la regulación de la testosterona, las intervenciones de ejercicio y las estrategias de protección renal para mitigar el impacto de las fluctuaciones hormonales en la función renal y el rendimiento atlético.
Background:Membranous nephropathy (MN) is a chronic glomerular disease characterized by immune complex deposition and thickening of the glomerular basement membrane, leading to renal dysfunction, fluid imbalance, and potential limitations in physical activity and athletic performance. Testosterone, a key androgenic hormone, plays a crucial role in muscle strength, metabolic regulation, and cardiovascular function, but its influence on renal pathology and sports-related physiological adaptations remains unclear. This study aims to investigate the causal relationship between testosterone levels and the onset of MN using a two-sample Mendelian randomization (MR) approach, providing new insights into the intersection of endocrine function, renal health, and physical performance.Methods:Publicly available genome-wide association study (GWAS) datasets were analyzed, incorporating case-control data on testosterone levels and MN incidence. Single nucleotide polymorphisms (SNPs) significantly associated with testosterone concentrations were selected as instrumental variables (IVs). Two-sample Mendelian randomization analyses, including Inverse Variance Weighted (IVW) and MR-Egger methods, were used to assess the potential causal effect of testosterone on MN risk. Sensitivity analyses, including heterogeneity tests, pleiotropy assessments, and stepwise elimination procedures, were conducted to ensure the robustness of findings.Results:A significant causal association between testosterone levels and MN development was observed.IVW analysis yielded an odds ratio (OR) of 3.02, indicating that higher testosterone levels are associated with an increased risk of MN, with consistent results across multiple analytical models. Sensitivity analysis confirmed no evidence of heterogeneity or pleiotropic bias, reinforcing the stability ofthese findings. Furthermore, reverse causality testing revealed that MN does not have a causal effect on testosterone levels, suggesting that the endocrine influence is unidirectional.Conclusion:This study provides genetic evidence supporting a causal role of testosterone in the development of MN, highlighting potential implications for renal function, metabolic balance, and physical performance in active individuals. Given the crucial role of testosterone in muscle physiology, recovery, and exercise capacity, understanding its influence on renal health and metabolic adaptation is essential for optimizing training protocols, athlete health monitoring, and prevention strategies in sports medicine. Future research should explore testosterone regulation, exercise interventions, and renal protective strategies to mitigate the impact of hormonal fluctuations on kidney function and athletic performance.