Luisa Vega
La mayoría de las personas coinciden en que la actividad física regular mejora la salud cardiovascular. Existe una clara correlación entre el ejercicio regular y un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad cardiovascular. Las personas que realizaron actividad física mejoraron los perfiles de lipoproteínas plasmáticas, redujeron la presión arterial y mejoraron la sensibilidad a la insulina. La investigación determina las implicaciones para la mejora del rendimiento y la salud. Para medir la investigación se utilizó el software Smart PLS y se generaron resultados que incluían estadísticas descriptivas, correlación también que explicaban el modelo del algoritmo Smart PLS entre ellos. También se ha demostrado que el ejercicio tiene efectos positivos sobre el corazón. El ejercicio promueve la hipertrofia cardíaca y una caída de la frecuencia cardíaca en reposo en personas que se han adaptado a él, además de sus efectos agudos sobre la presión arterial y el gasto cardíaco. Las variaciones en la función cardíaca y vascular se han relacionado con varias modificaciones en el metabolismo y la señalización de los tejidos. Sin embargo, la función precisa de los mecanismos subyacentes aún no está clara. Existe evidencia de que los niveles crónicamente altos de ejercicio, como correr maratones, pueden ser perjudiciales para la salud cardiovascular, incluso si los estudios han vinculado sistemáticamente los niveles moderados de ejercicio con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. Relación dosis-respuesta exacta entre la cantidad y la duración del ejercicio y la disminución del riesgo cardiovascular. Se necesitan más estudios para identificar los procesos por los cuales el ejercicio transmite sus beneficios cardiovasculares, de modo que se puedan desarrollar regímenes de ejercicio más efectivos, se pueda evaluar el vínculo entre el ejercicio y la nutrición y se puedan ofrecer intervenciones farmacológicas a las personas que no pueden o no desean hacer ejercicio.
Most people agree that regular physical activity improves cardiovascular health. There is a clear correlation between regular exercise and a decreased risk of cardiovascular disease and cardiovascular mortality. Individuals who engaged in physical activityhad improved plasma lipoprotein profiles, lowered blood pressure, and enhanced insulin sensitivity. The research determinesthat implications for performance enhancement and health. For measuring the research used smart PLS software and generate result included descriptive statistic, correlation also that explain the smart PLS Algorithm model between them. Exercise has also been shown to have positive effects on the heart. Exercise promotes cardiac hypertrophy and a drop-in resting heart rate in people whohave adapted to it, in addition to its acute effects on blood pressure and cardiac output. Variations in heart and vascular function have been linked to several modifications in tissue metabolism and signaling. The precise function of the underlying mechanisms is still unclear, though. There is evidence that chronically high levels of exercise, like marathon running, may be detrimental to cardiovascular health, even if studies have consistently linked moderate levels of exercise to a decreased risk of cardiovascular disease. The exact dose response relationship between the quantity and duration of exercise and the decreased risk of cardiovascular. Further study is needed to identify the processes by which exercise transmits its cardiovascular benefits, so that more effective exercise regimens can be developed, the link between exercise and nutrition can be assessed, and pharmacological interventions may be made available to individuals who are unable or unwilling to exercise.